03 marzo 2011

Pivote

Levanto la mano y observo el fondo del vaso,
está todavía lleno, pero queda un vacío en el lugar.
El resquebrajar de los cubiertos disimula sutilmente el silencio
mientras la comida mantiene ocupada nuestras bocas.
Doblo la servilleta y me paro insatisfecho de aquella mesa,
llena de gente, pero falta de amor.

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